12 julio 2017

Una historia óptica

Durante más de cuatro décadas de fotografía médica, un principio fundamental ha guiado el trabajo de Matthew Thomas. Él intenta decir una historia a través de la fotografía que captura del ojo.

"Te da un contexto," explica el jefe de imágen médica en el Bristol Eye Hospital. "Cuando un doctor examina a un paciente, no solo ve la lesión, él hará un examen clínico y luego verá la lesión. Eso es lo que efecivamente estamos tratando de imitar," agrega.

El Señor Thomas entrega su presentación, An overview of ophthalmic photoslit lamp imaging, en 100% Optical en Londres el 4 de febrero pasado.

Subraya cómo toma series de fotografías en su trabajo. "Podríamos tomar de seis a ocho fotografías y el doctor dirá, 'sólo quiero ésta'," dice el Sr. Thomas. Pero puede suceder que el paciente haya sido referido por una condición y que se haya encontrado con algo más.

Las fotografías pudieron haber sido tomadas como parte de una serie incluyendo una visión general del área, un acercamiento, una vista magnificada, una fotografía con alguna iluminación especial y una imagen usando alguna tinción.

Durante su charla, el Sr. Thomas detalló las técnicas de ranura ancha, ranura angosta y haz completo para tomar fotografías del ojo. También dió tips para capturar imágenes de los párpados y esclera, y destacó el uso de las tinciones de color para resaltar el daño a los tejidos.

El Sr. Thomas explicó que encuentra su campo de trabajo fascinante. "He estado haciéndolo por 43 años y todavía estoy aprendiendo. Mientras más aprendes, más te das cuenta de que te falta aprender," dijo. "Todo se está desarrollando y llega nueva tecnología todo el tiempo. Mientras más viejo estoy, más me emociono con eso —soy como un niño grande. Me siento en la cama y leo libros acerca de imagen oftálmica," concluyó.

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05 julio 2017

Cómo hacer yoga para evitar el aumento de la presión intraocular

El yoga se ha convertido en una forma popular de ejercicio físico y mental, y se dice que tiene muchos beneficios meditativos y terapéuticos.

Sin embargo, ciertas posiciones cabeza abajo, se asocian con un fuerte aumento de la presión intraocular (PIO). Eso podría ser un problema para las personas con glaucoma, especialmente teniendo en cuenta la nueva investigación que indica que la PIO permanece elevada incluso después de que el participante ha regresado a una posición vertical.

Esto no significa que las personas con glaucoma no pueden hacer yoga, pero una mejor comprensión de cómo la PIO se ve afectada por las posiciones cabeza abajo permitirá a los pacientes con glaucoma evitar ciertas poses y ajustar sus rutinas para una experiencia segura y saludable.

Un estudio reciente del Mont Sinai Health Systems estuvo comparando la presión intraocular en personas sin enfermedad ocular y pacientes con glaucoma mientras realizaban una serie de posiciones invertidas de yoga, para medir el aumento de la PIO y cuánto tiempo duraba ese aumento. Cubrieron las siguientes posiciones: perro volteando hacia abajo, doblarse derecho hacia adelante y piernas levantadas en la pared.

Los investigadores tomaron la PIO en cada grupo inicialmente sentados, inmediatamente asumiendo la pose, y dos minutos mientras sostenían la pose. Todas las poses aumentaron la PIO en ambos grupos, con el mayor incremento asociado en la posición del perro voletando hacia abajo. Una vez que los sujetos volvieron a estar sentados, esperaron diez minutos y se les tomó la PIO nuevamente.

En la mayoría de los casos la PIO permaneció levemente elevada. El estudio no mostró una gran diferencia en la PIO entre el grupo de control y los participantes con glaucoma, pero los investigadores creen que el estudio adicional se justifica."Como sabemos que cualquier PIO elevada es el factor de riesgo más importante para el desarrollo y progresión del daño al nervio óptico, el aumento en la PIO después de asumir algunas poses de yoga es preocupante para los pacientes con glaucoma y sus médicos tratantes," dijo la autora del estudio Jessica Jaisen. "Además, los pacientes con glaucoma deberían comentar con sus instructores de yoga su enfermedad para permitirles alguna modificación durante la práctica."

Debido a estos hallazgos y como una medida preventiva mientras se hace más investigación, es mejor para los entusiastas del yoga, que tienen glaucoma, evitar posiciones cabeza abajo durante sus rutinas. Sin embargo, dado que el yoga es un ejericio individual, pueden simplemente introducirse algunas pequeñas modificaciones a la rutina normal.

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